miércoles, 22 de diciembre de 2010

Vicario

En los extremos del imperio donde vagan las sombras y mueren perros desconocidos flotan las voces de los dioses, esos que alguna vez fueron humanos…

“Es hasta pedante el lenguaje, y hoy estoy en la lengua de los hombres… jamás me eh sentido uno. Los hombres mueren sobre la mierda, o en lo alto de un trono; pero mueren. Mueren mientras están vivos, y regatean la miseria de su presente por la mediocridad de su imaginación; pueden ser hasta naturistas por el solo hecho de amar la naturaleza que los esta aniquilando en su propia frustración… patético es un termino tan intelectual como aburrido, pero no se encuentra en ninguna de estas palabras.
No se dejan en paz ni hasta en el sufrimiento…
Los dioses somos peores aún, ejercemos un reino una dominación que no nos otorga nada, absolutamente nada. Tener un ciervo puede aburrirte hasta el infinito o regalarte el hambre mas puro de la existencia.
Creo igual que somos tan idiotas como polvo que es violado por el viento. Hasta mi mundo es un mundo con peso, con leyes… mis palabras son lo que para un humano es la gravedad. La ley está encendida millones de años antes del primer culpable.
Y hasta un dios es culpable de si mismo, y victima de todo lo que no es."

El moho entre los ladrillos de los grandes muros se deshace… hasta que otra lluvia manifieste su presencia.

jueves, 12 de agosto de 2010

Invierno

Sacrilegio y extensión del paradigma… nuevo estigma ordenatorio.
Vincular lo necesario con el mal, roscas de medio infierno, mezcla yugular .
Amor incondicional, amor menstrual, lejos del olvido canción yugular, canción yugular.
Presto viento del reformatorio, alcanza cual alma grotesca, el invierno que se acerca.
Muere y muere muerto, en lo espacios obtusos.

“he dicho sacrilegio, no eres fiel”

Guardó su daga de sangre seca.
El sirviente arrastrado besaba el callo de sus pies, por si acaso alguien quisiera verlo muerto. Pero todos sabemos cuan esclavos somos de nosotros mismos.
Pobre sureño negro… le toco un rimel barato. Más mariguana seca.

Pero el lenguaje es privado, y si animal quisiste ser… seguí rezando a tus miedos, porque en nada yace el dolor.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Yo no soy vos
Vos no sos yo
Y tengo que lidiar con mi persona a solas…
Creo que vos también…
Pero podemos respirar juntos, los momentos que podamos.
Nunca vamos a poder poseer nada… tratemos de no buscar tantas ideas
Durmámonos en la hora que sea necesaria
Cuando la ultima preocupación sean tus ojos... o los mios.

jueves, 5 de agosto de 2010

el amor

es que nada tiene sentido si no es retribuido

la incondicionalidad dejasela a un griego muerto

ami dame algo

que no sea dolor

que no sea como darle un chupetin con cemento a un nene

lunes, 2 de agosto de 2010

No blues

Baila una hoja reseca en el aire. Un otoño seco, muerto.
Espero sentado en algún lado para ir a cualquier otro.
Una bocina parte el silencio. Las hojas siguen ahí, muertas.
Una poesía de mierda se cruza por mi cabeza… una frase perdida sin sentido.
Es que sigo lleno de odio y no se que hacer con eso.
Estoy pensando como meterme en ese colectivo y mezclarme con el cuero frio de los asientos y el olor a tierra.
No hay blues en la zona sur. Acá el dolor sabe amargo y perdido, vacío e indiferente; perdido en el más barato de los paraísos.
Estoy desterrado de ningún lugar, mientras te pienso como esa hoja reseca golpeada por el viento que se va hacia nadie sabe donde, lejos de mi al menos; pero no puedo cambiar nada. No se puede cambiar nada, pero todo eso me cambia a mí.

lunes, 26 de julio de 2010

Desinfección.

Salí a mi balcón y vi como estaban fusilando gente en mi jardín; el frío doloroso que reía en mis pulmones me hizo mostrar un gesto casi antipático y volví a entrar a mi habitación.
Seguí escribiendo mis cartas de guerra. Mis memorias, y mis más dulces dolores. Para eso de las 6am desperté y me hice un buen vaso de leche, pura y rebosante de sanidad.
Mis pulmones, respondiendo mal, no ayudan en mis días púrpuras, pero mal que mal me dejan disfrutar ese vaso de leche.
Descanse y dormí todo lo que pude pero mis memorias siguen atacando la corteza cerebral de alguna manera… el picazón de la barba y la falta de humo logran distraerme un poco de eso. La suma de otro dolor hace que el primero y más doloroso se opaque, porque el cerebro necesita dividirse para registrar varios dolores. Es una técnica de combate; de resistencia.
Quizás les suene irrisorio, pero esto hace que este viejo general, hoy, duerma sin soñar con toda la sangre perdida en batalla ni toda la verdad de este mundo horroroso.
Por eso algunos me confunden de masoquista… pero no saben que si yo solo dejara aflorar es único dolor imborrable, moriría fusilado en mi propio cuartel.

miércoles, 14 de julio de 2010

el miedo a la enfermedad es peor que la enfermedad misma.